ÚLTIMO VISTAZO A UN PEDAZO DE HISTORIA VIVIENTE-BREMEN
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Viajar para nosotros es como tomar un soplo de aire fresco en nuestras cotidianas vidas. Y aunque esto suene un poco cursi, lo cierto es que es así. Por eso siempre que llega el último días de un viaje aunque sean tres días, uno se siente un poco triste. Pero bueno, en esta última etapa todavía nos queda más de media jornada así que no vamos a quedarnos contemplando la habitación.
Despertamos, desayunamos, recogimos y nos marchamos....qué otra cosa podíamos hacer ¿verdad? . Muy cerca del apartamento dejamos las maletas en la peluquería que regentaba la hermana de nuestro casero. Tan amable por cierto como él.



